Hoy quiero hablar del tema “navideño”… y darte algunos tips, que a mi me ayudan a sacar un provecho profundo en estos días de fiesta y de descanso del trabajo.

Miro atrás y hace a penas unas semanas estábamos en pleno Halloween, todo eran arañas, cuervos, calabazas y disfraces macabros. Luego hemos tenido el “black friday”, que nadie sabe de dónde ha salido, ni lo que significa, pero ahí está y terminaba casi ayer con  el “cibermonday”. Y ya estamos quitando los carteles del “black friday” que sustituyeron a las arañas, y según los descolgamos, subidos en la misma escalera, estamos colocando ya las bolas brillantes y luces navideñas.

Estas aún antes de que acaben las navidades…irán pasando a carteles de “rebajas” y “cuesta de enero”, y después se transformarán en corazones de San Valentín. Y la primavera llegará a los centros comerciales en pleno invierno, un año más. ¡Ya casi la vuelta al cole comienza en verano! Mientras preparamos las maletas para irnos de vacaciones…ja ja ja. No se si reír o llorar. Mejor siempre reír. Y sacar lo positivo. Es como una montaña rusa acelerada y luminosa, llena de ruidos, cuyo cometido es distraernos “afuera” y dirigirnos cual “ganado”.

Y es que nos dicen qué hacer, qué comprar, qué sentir…mientras tanto, a penas hay tiempo de pararse a mirar la vida, de pasar una tarde sin hacer nada.

De conectar con tus hijos o tu pareja y ver pasar los minutos mientras cae la tarde. De recuperar las verdaderas cosas que nos hacen sentir dentro del corazón. De extraerle el jugo a cada minuto, a cada paso, a cada día, a cada mirada.

En este paradigma lineal que nos imponen,(masculino y yang), parece que se acaba algo, y no es verdad, el tiempo es cíclico, femenino, eterno y yin, y no se acaba nada el 31 de diciembre. El calendario que seguimos es, a nivel cósmico, carente de significado, tan sólo un acuerdo o convención más, que ayuda a organizarnos y hace más fácil dirigir y distraer a las masas.

Resulta que el día de navidad o de nochevieja, hay que estar guapísimos, para darle en las narices a la familia, con lo guapos que estamos, que no es más que alimentar el “ego” y la “sombra”.  Podemos gastar 200 o 300 euros o dólares, en ponernos guapos un día.

En lugar de cuidarnos, amarnos y cultivar nuestra belleza durante todo el año, cuidando nuestra alimentación y nuestros productos de aseo, nuestro sueño, practicando algo de yoga o deporte. Para eso luego no hay presupuesto, para cambiar o mejorar. Pero sin embargo resulta difícil, para el ego, resistirse al bombardeo navideño.

En mis cursos de Macrobiótica de hace años, mis alumnos siempre reían, porque siempre he dicho: “¡¡Que llegan los navideños!!”, no sin cierta sorna y temor. Es para mi una expresión, de que llega una época en la que, lejos de conectar con lo que significa, nos dejamos arrastrar a una carrera de autoengaño y consumismo.

Entre los propósitos de año nuevo, que serán abandonados, en el “devenir de la montaña rusa impuesta”. Los regalos “por cumplir” y los eventos familiares y de trabajo a los que acudimos por “quedar bien”, pero sin poner el corazón. Una pérdida total de foco, energía y valioso tiempo de vida.  Mientras nuestros proyectos no avanzan y vivimos otro año más igual.

Hasta que nos recuperamos luego de los excesos de las fiestas, con alcohol y dulces.. seguramente allá por enero o febrero algún amable virus nos ayudará a limpiarnos y nos obligará a eliminar todo el exceso “navideño”. Luego habrá que hacer frente a la cuesta de enero y las rebajas, gastos innecesarios…nos ponemos en marzo. Y ya llega la semana santa….puntos suspensivos.

Mientras el mundo sigue llenándose de residuos inútiles y hay países sin recursos y seguimos sin ser conscientes de que “todo” suma y todo cuenta para la vida en este precioso planeta.

Ante todo esto que te propongo, ¿Que hago yo? Voy a darte mis 10 tips de oro para una navidad que me conecte con mi niño interior, con mi “niño dios” y que me aporte descanso y energía para el nuevo ciclo. Y no perder mi visión y misión de vida en este mundo.

Tip numero 1-Aprovechando la energía de cambiar un número, 2018 por 2019. Realizo una recapitulación mes a mes del año que acaba. Escribiendo sucesos importantes, metas logros, y así evalúo si he avanzado o no. Incluso hago un poster con los “momentos importantes” del año que acaba con mis hijos.

Número 2-No acudo a eventos que no me apetezcan, por compromiso o quedar bien, si alguien quiere verme que espere a cualquier otro fin de semana del año. Solo me reúno en noche buena con mis seres queridos de verdad. Así elimino gastar energías absurdas en personas que luego no existen el resto del año. Y los familiares que sí quieren estar en mi vida, nos vemos luego más veces en el año, cultivando así relaciones “reales” y no “de título”.

Número 3-Si acudo estoy presente, tal cual soy, con el corazón abierto y puesto en dar amor, y estar feliz. Así logro que no se quejen, y cambio la energía y todos estamos realmente “creando recuerdos y rituales felices y bonitos”. Sólo así merece la pena estar en un evento.

Número 4-Si compro regalos lo disfruto, si decoro el árbol hago de ello algo bonito con mis hijos. Y lo que no apetece no lo hago.

Número 5-Aprovecho para ir al bosque o a algún lugar de la naturaleza y hacer algunos rituales con mis metas y promesas.

Número 6-Hago un calendario de metas y cosas que quiero lograr para celebrar el siguiente año, así cuando recapitule, me podré premiar.

Número 7-Me premio por los logros del año que acaba, y me hago un “regalo” especial. Valorizando lo que he aprendido, y “mirando” aquellas cosas que siguen igual y no he sido capaz de solucionar…son pocas normalmente. Cuando se hace este trabajo consciente la vida avanza mucho más, que cuando nos dejamos arrastrar en modo “zombie por lo de afuera”.

Número 8-Cuido lo que como, si hago algún exceso será de máxima calidad y mínima cantidad, y tomo algas, sopa de miso y te bancha para alcalinizar siempre. A penas bebo dos copas de sidra o cava, y algún dulce…pero no bebo y bebo porque los demás lo hagan.Y si bebo aprovecho el “subidón” de energía para visualizar mis proyectos y sueños.

Nùmero 9-Aprovecho para leer libros que quería leer, hacer o comprar algún curso que quería comprar, vivir momentos de ocio y jugar con mis hijos y amigos, es decir, me cuido y aprovecho para descansar y recargar las pilas.

Número 10:-Sopa de Miso: Cocinar, zanahorias, cebolla, col rizada, alga wakame, alga kombu, seta shiitake, en agua, y luego añadir “miso” al final, topping de cebollino, perejil o cilantro. Este antídoto recuperará tu sangre y te limpiará de varios tipos de excesos, ya sean alcohol, o grasas.

-Rabanitos macerados con vinagre, shoyu y limón. Córtalos muy finos, también ayudarán a tu hígado en estas fechas.

¡Feliz navidad!