Diana, nunca nadie me ha dado tanto como tú, no sé cual es tu sabiduría o de dónde te viene, o que clase de ser tan bonico eres… pero nunca nadie ha conseguido hacerme sentir tanto, como para poder sentirme yo y conocerme yo y poder vivir en mi centro, en mi evolución…y a partir de sanar o encontrar todo lo mío, ser capaz de dar las maravillas que tengo para dar. Antes andaba dando, amando, pero perdida de mi, yo no era capaz de verme.

No te imaginas cuanto me das Diana, y al fin y al cabo mejorar la vida de los demás, creo que es lo más grande que podemos hacer y eso ha sido mi propósito desde niña, mi deseo innato.
Gracias Diana, no sé si con mis palabras llego a expresar la grandeza de lo que siente mi alma.
Gracias. Gracias. Gracias.