Llegan fechas especiales y hay que prepararse, aquí te regalo una receta macrobiótica y de cocina energética.
Hoy quiero escribir sobre la magia, las calabazas y sobre el tema de Halloween. ¡Me apetece mucho!
En España ahora es otoño, como elemento madera que soy, me encanta la primavera y el verano, no obstante el Otoño tiene algo que lo hace especial…
Esta es una parte del año que me resulta especialmente mágica, sobre todo los meses de septiembre y octubre. Septiembre con la vuelta de los niños al cole, (que siempre me dan ganas de ir a comprar pinturas y cuadernos nuevos), y octubre con la llegada de los atardeceres tempranos y Halloween.
¡Aunque en realidad, si lo miramos con los ojos adecuados todo está lleno de magia!
De hecho creo que todo los iría mejor en la vida si no perdiéramos la perspectiva de mirar la vida como algo espectacular en cada instante, porque a menudo lo es.
Tan maravillosas son las noches de verano frente al azul del mar, como el invierno en casa viendo llover tras los cristales. Además este año a parte de los cursos de alimentación energética he decidido trabajar con el mundo invisible, cursos para trabajar el inconsciente familiar, el ego, la sombra…porque a veces lo invisible tiene mucho poder sobre nuestras vidas, más del que la mente consciente está dispuesta a aceptar.
Realmente hoy quiero hablarte de las capas del mundo invisible con las que convivimos a diario: Los sueños por ejemplo, son un acceso al mundo invisible, las “intuiciones” también lo son, pero además, por si no lo sabes el “inconsciente colectivo” está actuando siempre, cada vez que nos cruzamos con un elemento, que tiene archivado en su memoria. Lo clasifica y emite una reacción, sin que lo notemos a veces…
Continuamente está rastreando en busca de señales, una araña, una serpiente, alguien amenazador, una persona maternal, un sabio, un monje….son arquetipos universales. Y nuestro inconsciente reacciona a todo ello.
Así también, tenemos el arquetipo de nuestros antepasados, y personas o animales queridos que han “cruzado” al otro lado. Que especialmente estos días flota en el ambiente.
Para honrarles, recordarles y hacer un entrañable homenaje existe el día de Halloween, en otras tradiciones, se creía que en estas fechas estaba más fino el velo que separaba los dos mundos, y así podrían cruzarlo y comunicarse con nosotros.
Entonces se dejaba encendida una vela, o un plato de comida, para decirles que aún les recordábamos y les seguíamos queriendo y echando de menos.
En estas fechas abundan las calabazas, cuya crema dulce, puede hacer maravillas con nuestros estómagos, y páncreas, regulando los azúcares de forma natural y suave. Contienen Acido fólico, hierro, magnesio y cinc, entre otros minerales.
También especias como la canela, o en jengibre, que estimulan la circulación y la alegría, dándonos ese empujón de positivismo que necesitamos cuando las noches se alargan y los días se acortan.
Imagino que has notado el bajoncillo de ánimo estos días.
La magia consiste en creer en algo que va más allá de lo visible, en darle un significado maravilloso a cualquier momento para hacerlo único.
A mis hijos siempre les ha encantado esta época, y suelo acompañar la energía tierra descendente con calabazas, boniatos, cremas de zanahorias, manzanas asadas, y castañas y nueces. Así equilibro mi estomago, bazo y páncreas en esta época utilizando los productos que abundan.
Desgraciadamente en estas fechas se ha “contagiado” una moda con temas oscuros de crímenes, disfraces terroríficos, sangre, y en mi opinión cosas de muy mal gusto.
Si lo interpreto como una forma divertida de sacar “la sombra” y los miedos a la luz y reírnos de ellos me puede parecer hasta sanador, no obstante para mí, el verdadero sentido de esta fiesta es honrar a tus ancestros, y personas queridas, recordarles con amor, y regresar a la magia de lo invisible. Además que es muy buen momento para realizar rituales positivos y sanar nuestras raíces.
Me parece que lo invisible no tiene por que ser terrible y malvado,( eso solo ocurre en el bajo astral.)
Te invito estos días a estar más en la risa, y el amor, para contra restar tanta oscuridad de baja vibración con un poco de realidad y de entrañable homenaje.
Como estos días en el ambiente flota esta idea de que el velo mas fino permite contactar, voy a grabar en mi canal de youtube un video para que puedas aprovechar esta energía, y lo subiré el miércoles de la última semana del mes.
Hoy te dejo una receta maravillosa con calabaza por sus maravillosas propiedades.
Esta crema es “mucolítica” y espectorante, ya que ayuda a eliminar mucosidades del aparato respiratorio. Además de contener betacarotenos muy buenos para la vista, previniendo las cataratas incluso. Regula el tránsito intestinal, aumenta el metabolismo, y relaja el páncreas, evitando tener antojos por dulces. Y las semillas de calabaza, cuyas propiedades también son buenísimas. Las pepitas son ricas en magnesio y zinc, además de contener ácidos grasos Omega-3. Entre sus muchos beneficios conviene resaltar su efecto antiinflamatorio, su poder contra los síntomas de la menopausia o su alto contenido en triptófano, que nos ayudará a descansar plácidamente y a estar alegres.

Crema de calabaza con semillas de calabaza tostadas.

Ingredientes: Calabaza. Cebolla. Semillas de calabaza.
Aceite. Salsa de soja. Miso.

Se saltean una o dos cebollas cortadas en lunas, a fuego suave, cuando estén “pochadas”, se añade la calabaza en cuadraditos no muy pequeños, como tres o cuatro centímetros, se añade agua solo que la cubra y se deja cocer 15 minutos. Cuando está blandita se añade un poco de leche de avena o arroz y un par de puñados de copos de avena suaves. Se cocinan unos diez minutos más, hasta que esté blandita la calabaza. Se sazona con un poco de sal, y se añade el miso disuelto en un poco de caldo, se añade al apagar el fuego, no debe cocer, se saca un poco de líquido de la olla y se disuelve el miso, luego se añade y se mezcla sin que hierva, para no matar las bacterias beneficas del miso, después se bate, ha de quedar ligeramente dulce y no salada. La calabaza es dulce.

A parte se lavan unas semillas de calabaza y se ponen en la sartén, lavadas, sin aceite ni nada, se dejan hasta que se hinchen, sin que lleguen a quemarse, y cuando están tostadas, se añade un “taponcito” de salsa de soja, (“shoyu”) del herbolario. Se pueden guardan en un frasco de cristal y se utilizan como topping de nuestra crema de calabaza. Darán un toque “saladito” muy especial.

Aquí tienes un batido otoñal, batido de Calabaza, por si vives en zonas donde ahora hace calor, y no te apetece una crema caliente, que puedas aprovechar las propiedades de la calabaza también.